La Marketing de México en comparación con el mundo

En materia de marketing digital, México realmente no tiene mucho que envidiarles a otros países del mundo. Por lo menos en todo lo referente a publicidad y trafico. Las pequeñas y medianas empresas son las que más han aprovechado las redes para dar a conocer su oferta corporativa y tener un alto reconocimiento en el mercado.

Pero una cosa es que se estén utilizando los medios digitales para crear y difundir contenido comercial y otra muy distinta aprovechar dicha estrategia de marketing para consolidar ventas directamente a través de las redes. De acuerdo a la Asociación Mexicana del Internet, durante el año de 2014 al 2015, el país logra facturar un total de 162 mil millones de pesos.

Los servicios que más suelen ser comprados en línea tienen que ver marketing digital de hotelería, viajes y negocios.

El valor de esta suma en contraste con el resto del mundo

Se trata de una cifra bastante significativa pero que no tiene punto de comparación con lo que están logrando otros países en materia de marketing digital. Por ejemplo, en España el índice de compras en línea por internauta esta alrededor de unos $900 dólares. En México, la cifra tan solo alcanza a los $360 dólares. Es decir, mucho menos de la mitad.

Pero si eso resulta impresionante, que decir entonces de los mismos Estados Unidos, cuya cifra alcanza un promedio de hasta $3.000 dólares, tal como lo identificó el sitio Statista.com. ¿Qué es lo que está ocurriendo entonces para que México ostente estas cifras tan bajas?

La respuesta está en los siguientes 4 tópicos a profundizar.

La susceptibilidad al fraude

Se tiene el cálculo de que el 63% de las personas que navegan en Internet no confían para nada en las promociones y descuentos que ofrecen las empresas. Eso quiere decir que son muchísimos los usuarios que mientras navegan en las redes desconfían por completo de toda campaña online.

Está claro que en Internet abunda demasiada publicidad engañosa, tan engañosa como lo pueden ser las icónicas imágenes de los restaurantes de hamburguesas donde el producto se ve espectacular pero que luego se convierte en un plato que no tiene nada que ver con lo promocionado.

¿Qué decir entonces de una plataforma tan famosa (y llena de clientes insatisfechos) como lo es AliExpress.com? Que es el ejemplo más clásico de cómo pedir un producto puede convertirse en una autentica traición al bolsillo.

 

La falta de una cultura digital

El Internet sigue teniendo ese estigma de ser un escenario de mentira, donde las cifras de una compra pueden cambiar de manera alarmante cuando se selecciona un método de pago o cuando la transacción ha avanzado, anunciando sorpresivamente que habrá un descuento adicional en la tarjeta de crédito, “tal como se especificaba en las cláusulas de suscripción y aceptación de políticas”.

Por lo mismo, hace falta un enfoque mucho más claro sobre lo que es comprar en línea. Todavía los clientes se lo piensan hasta diez veces antes de dar clic sobre el botón de aceptar la transferencia del pago online.

Los medios de pago

Este es otro factor que ha hecho que las ventas sean poco accesibles. No todos los internautas poseen tarjetas de créditos y muchos huyen de tener semejante tipo de servicio que les costaría pagos mensuales solo por tenerla.

Como solución, algunos bancos como BBVA Bancomer han empezado a implementar tarjetas prepagadas, que tienen la misma virtud para ser usadas en plataformas de compras online. Pero se trata de una estrategia que apenas se viene instrumentando, por lo que habrá que esperar todavía la madurez de esta apuesta.

La falta de infraestructura de tiendas online

http://bigdamnthankyou.comFinalmente, y no menos importante, el factor que desvirtúa el marketing digital hoy en día en México tiene que ver con el hecho de que las empresas no tienen un software de gestión confiable y seguro con el cual garantizar las ventas a sus clientes.

Se recurre a métodos tradicionales, como pedirles a los clientes que consignen en determinada cuenta de un banco o el servicio de pago contra entrega. Es necesario entonces un sistema de gestión que no solo de valor a las compras online, sino que también ofrezca datos verídicos de las transacciones que se verían reflejadas en las cuentas bancarias de los clientes y los vendedores.

Que todos se enterenShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn